Tareas agrícolas en Paralelo 40, un turismo diferente
Desde tiempo inmemorial septiembre es un mes estrechamente relacionado con la agricultura, en el que tienen lugar numerosas fiestas relacionadas (o que al menos en su origen lo estuvieron) con el cultivo de la tierra. Sin duda, la vendimia es una de las labores más propias de esta época, pero también es ahora cuando tiene lugar la recogida de la almendra y la siembra de cereales, como nos recuerda el refrán por septiembre, quien tenga trigo que siembre. En estos tiempos de prisas y vida fundamentalmente urbana, la agricultura se ha convertido en una actividad minoritaria y la mayoría de la población ha perdido ese vínculo especial con la tierra que nos sustenta. Por eso no está de más que de vez en cuando aprovechemos la oportunidad de experimentar ese contacto con aquellos trabajos del campo que forman parte de nuestra tradición y de nuestro legado cultural. En Paralelo 40 son varios los alojamientos que ofrecen al turista la posibilidad de realizar tareas agrícolas como parte de sus actividades de ocio. Casa Rural las Encinas, en Sierra del Segura, por ejemplo, facilita a sus huéspedes el contacto con los vecinos de la aldea de Bochorna si quieren conocer o incluso participar en los trabajos agrícolas y artesanos que tienen lugar en el pueblo. En Caravaca de la Cruz (Noroeste de Murcia) se encuentra la empresa Oikos, Turismo Alternativo, que ofrece al turista de interior una nueva forma de disfrutar su tiempo libre, empleándolo en actividades alternativas relacionadas con la agricultura, la ecología, la artesanía y las tradiciones en general. Ya en el Levante, Sierra Natura, un centro naturista en la comarca valenciana del Macizo del Caroig, incluye también las labores agrícolas entre su oferta de actividades.
De nuevo en tierras manchegas, en Casa Rural Tres Marías, ubicada en La Fresneda, en la comarca toledana de Talavera, el turista también tiene oportunidad de participar en trabajos del campo tales como la recogida de almendras, olivas o la vendimia, además de en la elaboración de quesos y embutidos tradicionales. Por último, el complejo turístico La Casota, integrado por dos casas en el Vall de Laguar de Aitana, Alicante, cuenta entre sus instalaciones con un huerto en el que se puede colaborar. Se trata, sin duda, de una forma original y divertida de disfrutar unas vacaciones diferentes, a la vez que se aprende mucho de las formas de vida tradicionales. Con estas actividades alternativas, es posible integrarse de un modo mucho más intenso y auténtico en el entorno del mundo rural.
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